
¿Cuál es el mejor color para una boda? El que más los represente como pareja. Sin embargo, conocer el significado de los colores les ayudará a que su sello esté en cada detalle de la celebración.
Lo ideal es que escojan como máximo tres colores a la hora de pensar en su decoración de matrimonio, siempre procurando que armonicen entre sí.
Para una boda formal, por ejemplo, pueden elegir azul, blanco y dorado; mientras que para, un enlace campestre, acertarán combinando verde y café. Y también funcionan morado/rosa/verde, rosado/celeste, azul/violeta, y negro/blanco/plateado, entre otras fusiones de colores para decorar matrimonios.
Hay parejas a las que nada les cuesta definir sus colores para el matrimonio; no obstante, si están entrampados en esta etapa, guíense por la estación y por la locación en la que se casarán.
Si darán “el sí” en otoño/invierno, colores infalibles son el azul marino, el burdeos, el verde musgo e incluso el mostaza. En tanto, para la temporada primavera/verano, los colores ideales son el amarillo, el verde menta y el lavanda. O bien, si se guiarán por la locación, el plateado o dorado se lucirán mucho más en un elegante salón de interior, mientras que el rosado y el turquesa quedarán fantásticos en un matrimonio en la playa.
Además de tomar en cuenta el significado de los colores en bodas, junto con la temporada y la locación, el nivel de formalidad del enlace también los ayudará. Por ejemplo, una boda teñida de verde musgo mostrará más elegancia que una en colores amarillos.
El rojo transmite romance, pasión, deseo y seducción; catalogado universalmente como el color del amor. Se trata de un tono intenso y poderoso, que si bien destaca entre los colores de matrimonio favoritos, conviene incorporarlo con sutileza. Eso sí, las rosas rojas no pueden faltar.
Representa paz, pureza, inocencia y bondad. De ahí que sea un color muy presente en los matrimonios, desde el vestido de novia hasta las flores para decorar el altar. Además, se trata de un color pulcro, atemporal y elegante que combina con todo, por lo que podrán integrarlo fácilmente a su decoración.
Es un color optimista que se asocia con el entusiasmo, la energía, la acción y la creatividad. Refrescante, dinámico y vibrante, el naranja resulta ideal para decorar matrimonios de primavera o verano. O, también, a la hora de escoger los complementos del outfit, como la corbata del novio o los zapatos de la novia.
Es el color que se asocia con el sol y, por lo tanto, simboliza luminosidad, alegría y vitalidad. Pero a la vez suele relacionarse con la riqueza y la abundancia. El amarillo es perfecto para ambientar matrimonios de verano o enlaces campestres al aire libre, por ejemplo, con girasoles como flor protagonista.
Al indagar en el significado de los colores, el rosado aparece como el color de la dulzura, la ingenuidad y la fraternidad, a la vez que se asocia culturalmente a lo delicado y femenino. Para decorar una boda en rosado y que no sature la vista, lo ideal es inclinarse por rosados más suaves, como el rosa palo o el rosa rubor.
Uno de los más versátiles y elegantes es el azul, color del cielo y el mar, que representa equilibrio, tranquilidad, armonía y confianza. El azul es adecuado para decorar matrimonios de noche o en temporada de invierno, pero también será un acierto si se inclinan por una boda playera en clave marina.
Considerado el color de la realeza, el morado es sofisticado y se relaciona con el misterio, la nobleza, la sabiduría y la espiritualidad. Es óptimo para ornamentar celebraciones de día o de noche, según se inclinen por lavanda, violeta, lila, púrpura o morado pastel, entre otros derivados de esta paleta.
Es el color de la tierra y la madera, por lo que evoca seguridad, estabilidad y protección, según la psicología del color. Se trata de un tono que si bien es óptimo para matrimonios otoñales, también puede ser un buen aliado en celebraciones rústicas en temporadas cálidas.
El color de la esperanza también simboliza renovación, fertilidad, bienestar y relajación. Fresco y orgánico, el verde será la mejor elección para celebrar un matrimonio campestre, bohemio o eco-friendly, poniendo el énfasis en elementos de la naturaleza, como plantas o arcos con hojas silvestres.
Es un color tenue y discreto, que incita a la calma y transmite sensatez. Si bien hasta hace un tiempo solo figuraba en los trajes de los novios, hoy es cada vez más demandado en el universo nupcial. Por ejemplo, en papelería o mantelería. ¿Cómo decorar un matrimonio sencillo? Junto con el blanco, el gris es muy apropiado para ambientar enlaces formales de inspiración minimalista.
Clásico y distinguido como ninguno, el negro tiene connotaciones que se asocian con el lujo y el poder. Marcarán la diferencia si se inclinan por el negro, aunque lo ideal es que se trate de una boda urbana en la noche, evitando recargar de elementos en este color. O también es una buena opción para matrimonios glamurosos, especialmente combinando el negro con tonos metalizados.
El dorado está ligado al poder del sol y a la energía masculina, representando el conocimiento, la riqueza y la abundancia. Asimismo, se vincula con prosperidad, éxito y triunfos. El dorado es adecuado para decorar elegantes enlaces nocturnos, aunque conviene usarlo con mesura.
El plateado se asocia con la sensibilidad de la luna y con la energía femenina. Es un color reflexivo, emocional y purificante; idóneo para decorar matrimonios elegantes, ya sean de día o de noche. Si bien se complementa con la mayoría de los colores, la clave está en elegir los detalles en plateado.
La elección de colores, además de quedar a la vista e inmortalizada en sus fotos, transmitirá mucho sobre cómo es la pareja. De ahí la importancia de conocer qué significan los colores para matrimonio y escoger así aquellos que más los representan.